Conocimiento previo y reacción de Castro en la invasión de Bahía de Cochinos

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La invasión de Bahía de Cochinos (Playa Girón, abril de 1961) fue un plan respaldado por la CIA para derrocar al gobierno de Fidel Castro mediante el desembarco de exiliados cubanos. Existen numerosas evidencias históricas de que Fidel Castro y los servicios de inteligencia cubanos conocían de antemano los preparativos de la invasión, y pudieron así prepararse para enfrentarla. Incluso se ha sugerido que Castro deliberadamente permitió que la invasión se llevara a cabo para asestar una derrota política y militar al intento de Estados Unidos. A continuación se presentan fuentes y testimonios clave al respecto.

Evidencias de conocimiento previo de la invasión

  • Infiltración de agentes en la brigada invasora: La propia CIA reconoció posteriormente que dentro de la Brigada de Asalto 2506 (fuerza de exiliados entrenada para la invasión) había infiltrados dobles agentes al servicio de Castro, quienes informaban a La Habana sobre los planes en curso[1]. En otras palabras, la inteligencia cubana logró penetrar la operación desde sus preparativos, “compartiendo la información que recopilaban sobre la invasión venidera”[1].
  • Desciframiento de comunicaciones de la CIA: Meses antes del ataque, el escritor y operador de inteligencia Rodolfo Walsh (entonces trabajando para la agencia cubana Prensa Latina) interceptó y descifró un mensaje cifrado de la CIA. Según relató Gabriel García Márquez, Walsh descubrió “desde muchos meses antes” que Estados Unidos estaba entrenando exiliados cubanos en Guatemala para invadir Cuba por Playa Girón en abril de 1961[2][3]. El cable descifrado incluso revelaba la ubicación del campamento de entrenamiento (la finca de Retalhuleu en Guatemala)[3]. Este hecho, publicado años más tarde, indica que La Habana tenía información detallada de la operación con mucha antelación.
  • Espionaje cubano y alertas internacionales: Fuentes históricas señalan que el espionaje cubano sabía de los campamentos de preparación en Guatemala al menos seis meses antes del desembarco[4]. De hecho, el gobierno cubano denunció públicamente esas actividades antes de la invasión. La prensa extranjera también jugó un papel revelador: el 7 de abril de 1961, The New York Times publicó en primera plana que “expertos de Estados Unidos” entrenaban a una fuerza invasora de cubanos en Guatemala y Florida[5]. El propio presidente Kennedy se quejó al leer esa noticia: “¡Castro no necesita agentes aquí. ¡Le basta con leer nuestros periódicos!” exclamó con frustración[5]. Asimismo, la radio estatal soviética difundió cuatro días antes del desembarco que la CIA preparaba una invasión a Cuba[6]. Todos estos indicios externos corroboran que la operación carecía de secreto y que Castro estaba al tanto por múltiples vías[5][6].
  • Desarticulación de la resistencia interna antes de abril de 1961: La Seguridad del Estado cubana actuó contra las conspiraciones internas vinculadas al plan invasor. En las semanas previas, varios complots internos y células contrarrevolucionarias fueron desmantelados y sus líderes detenidos[7]. Por ejemplo, figuras como Humberto Sorí Marín (ex ministro de Castro pasado a la oposición) fueron capturados poco antes de la invasión y luego ejecutados. Según el general (r) Fabián Escalante, que dirigió la inteligencia cubana, “fueron desarticulados todos los complots previos a la invasión de Bahía de Cochinos, [y] detenido el Estado Mayor contrarrevolucionario interno”[7]. Esto sugiere que Cuba ya esperaba un intento de invasión inminente y neutralizó la quinta columna interna para que no apoyara a los invasores.

¿Esperó Castro deliberadamente para anotarse una victoria?

Diversos historiadores coinciden en que Castro supo aprovechar magistralmente la invasión fallida en el plano político. Una vez consciente de los planes enemigos, en lugar de prevenir la invasión públicamente o buscar evitarla por la vía diplomática, Castro se preparó para derrotarla contundentemente, obteniendo así múltiples beneficios:

  • Movilización y preparación defensiva: Tras los bombardeos aéreos preliminares del 15 de abril de 1961 (que formaban parte del plan invasor), Castro declaró el carácter socialista de la Revolución cubana en un encendido discurso y movilizó a miles de combatientes. Para cuando los exiliados desembarcaron el 17 de abril, ya les esperaban 20.000 soldados y milicianos cubanos en la zona[8]. La cancelación de un segundo bombardeo por parte de Kennedy dio a Castro un “valioso aviso” de que la invasión era inminente y le permitió ganar tiempo para prepararse[9]. De hecho, testigos relatan que en la madrugada del 17 de abril los milicianos locales estaban a la espera: cuando vieron las primeras señales del desembarco, avisaron de inmediato a las autoridades de que “la invasión esperada había llegado”[10]. Esta rápida reacción impidió el factor sorpresa y facilitó la aplastante derrota de la fuerza invasora en apenas 3 días.
  • Victoria propagandística y consolidación del poder: El fracaso de Bahía de Cochinos resultó ser un triunfo político para Castro. Cuba proclamó haber asestado “la primera gran derrota del imperialismo yanqui en América”, lo que elevó enormemente el prestigio interno e internacional del gobierno revolucionario. Un documento desclasificado recoge que el propio Ernesto “Che” Guevara agradeció irónicamente a un enviado de Kennedy por la invasión, calificándola como “una gran victoria política” para la Revolución[11]. “Gracias por Playa Girón”, dijo Che; explicó que antes de la invasión la Revolución cubana estaba aún consolidándose, pero después de derrotar a los invasores su posición interna se fortaleció y el país ganó estatura frente al mundo[11]. En efecto, tras Girón, Castro eliminó a la oposición armada remanente, afianzó el alineamiento con la URSS y pudo presentarse ante el pueblo cubano como el líder victorioso que había defendido la soberanía nacional.
  • Testimonios y teorías sobre una “trampa” deliberada: Algunos participantes y analistas incluso han sugerido que Castro dejó que la invasión se materializara para propinar una derrota ejemplar. El exiliado Leopoldo Aguilera, brigadista de la 2506, llegó a afirmar que Girón “fue una trampa” donde los cubanos anticastristas fueron lanzados en condiciones desfavorables, facilitando que Fidel los aplastara y se “sacara [a la oposición] del camino”[12]. Si bien esta visión conspirativa proviene de círculos del exilio y debe tomarse con cautela, refleja la sensación de que el régimen castrista supo convertir la invasión en un golpe a su favor. Por su parte, el Inspector General de la CIA, Lyman Kirkpatrick, en su informe secreto de 1961 (difundido décadas después), criticó las graves fallas de seguridad y la subestimación de la capacidad de los servicios cubanos para anticipar la operación[5]. En última instancia, ni la CIA ni la Casa Blanca cancelaron el plan a pesar de las filtraciones, permitiendo que Castro librara la batalla en sus términos[13].

En conclusión, abundante evidencia histórica indica que Fidel Castro y la inteligencia cubana sí conocían con antelación los planes de Bahía de Cochinos. Gracias a espías infiltrados, comunicaciones interceptadas y señales públicas, el gobierno cubano supo del entrenamiento de exiliados y del inminente desembarco. Castro se preparó estratégicamente: eliminó la resistencia interna, movilizó sus fuerzas y esperó el momento oportuno para enfrentar la invasión. Al derrotarla rotundamente, obtuvo una doble victoria: militar en el campo de batalla y política ante la opinión pública. Aunque no exista un documento que pruebe que “dejaron venir” adrede a los invasores (dado que intervenir preventivamente hubiera sido difícil sin desatar una crisis internacional), los hechos demuestran que el régimen cubano estaba listo y deseoso de asestarle una derrota humillante a la operación. Como resumió años después Che Guevara al hablar del fiasco de Playa Girón: “Antes de la invasión éramos un pequeño país agraviado; después, salimos convertidos en un país fuerte y una Revolución irreversible”. Castro convirtió la esperada invasión en su mayor victoria propagandística y militar, consolidando así su gobierno en Cuba[11].

Fuentes consultadas: Documentos y libros desclasificados de la CIA (Inspector General L. Kirkpatrick, historiales oficiales Jack Pfeiffer), testimonios de protagonistas (Che Guevara, exiliados de la Brigada 2506), investigaciones periodísticas como Bahía de Cochinos, el fracaso de la CIA que apuntaló a Castro de Carlos Hernández-Echevarría en La Vanguardia[14][9], artículos históricos (JFK Library, History.com[5]) y obras como Bay of Pigs Declassified de Peter Kornbluh y Playa Girón/Bahía de Cochinos de autores cubanos. Estos coinciden en que la Habana disponía de información previa y que la derrota de la invasión fortaleció al régimen de Castro, validando la hipótesis de un conocimiento anticipado aprovechado con fines políticos[6][11].

[1] The Bay of Pigs Invasion - CIA

https://www.cia.gov/stories/story/the-bay-of-pigs-invasion/

[2] [3] [8] Bahía de Cochinos, la gran herida en el legado de JFK - Infobae

https://www.infobae.com/america/opinion/2021/04/13/bahia-de-cochinos-la-gran-herida-en-el-legado-de-jfk/

[4] [9] [10] [14] Bahía de Cochinos, el fracaso de la CIA que apuntaló a Castro

https://www.lavanguardia.com/historiayvida/historia-contemporanea/20210417/6874093/bahia-cochinos-fracaso-cia-apuntalo-castro.html

[5] [13] Why the Bay of Pigs Invasion Went So Wrong | HISTORY

https://www.history.com/articles/bay-of-pigs-mistakes-cuba-jfk-castro

[6] Lessons Learned from the Bay of Pigs

https://amuedge.com/lessons-learned-from-the-bay-of-pigs/

[7] Sesenta años en defensa de la Revolución. Por Fabián Escalante Font | La pupila insomne

https://lapupilainsomne.wordpress.com/2019/03/18/sesenta-anos-en-defensa-de-la-revolucion-por-fabian-escalante-font/

[11] How JFK Slammed the Door on Che Guevara's Offer to Improve U.S.-Cuban Relations — History News Network

https://www.hnn.us/article/how-jfk-slammed-the-door-on-che-guevaras-offer-to-

[12] MovimientoC40 || Girón fue una trampa para consolidar a Castro

https://movimientoc40.com/giron-fue-una-trampa-para-consolidar-a-castro/

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